La iniciativa fue elaborada por el diputado nacional Manuel Quintar y propone una reestructuración profunda del marco fiscal, financiero y contractual del sector prestador. El diputado Pablo Yedlin anticipó su acompañamiento, aunque planteó que la discusión debe exceder la moratoria y el IVA y avanzar sobre problemas estructurales del sistema. La propuesta fue uno de los ejes centrales de la jornada de CAPRESS.
La reforma tributaria ocupó un lugar central en la jornada organizada por CAPRESS y tuvo uno de sus principales capítulos en la mesa «Reformas Tributarias en Salud», donde los diputados nacionales Manuel Quintar y Pablo Yedlin, moderados por Silvina Iturralde, directora de SI Comunicación y del medio especializado Comunicar Salud, expusieron sobre la situación de los prestadores privados, las herramientas fiscales en discusión y las posibilidades de avanzar con cambios legislativos antes del vencimiento de las medidas de emergencia el 31 de diciembre de 2026.
El proyecto de ley «Reforma para la sostenibilidad y fortalecimiento prestacional del sistema de salud», elaborado por Quintar, propone intervenir sobre los pasivos acumulados, el tratamiento tributario y la relación contractual entre financiadores y prestadores. Durante la mesa, Yedlin expresó su acompañamiento a la iniciativa, aunque planteó que la discusión debe incorporar otros problemas estructurales del sistema.
Ejes y apoyo explícito
Quintar presentó los principales lineamientos de la iniciativa, que plantea una reestructuración del marco fiscal, financiero y contractual del sector prestador a través de cuatro ejes centrales. El primero es la declaración de los prestadores de salud como servicios esenciales y activos estratégicos, junto con el reconocimiento de su actividad como de interés público. A partir de esa definición, el proyecto propone abordar los pasivos acumulados, modificar el tratamiento tributario -con especial foco en la disponibilidad del crédito fiscal de IVA- y establecer un régimen de pago oportuno que reduzca la incertidumbre financiera en la relación entre financiadores y prestadores.
El diputado Yedlin expresó su respaldo y dijo: «Nosotros vamos a acompañar el proyecto porque nos parece que es necesario». Al mismo tiempo, marcó que las medidas tributarias son necesarias, pero no suficientes para resolver los problemas de fondo del sistema sanitario.
Reconocer el lugar del sector privado
Quintar, que señaló su procedencia del sector privado y su primera experiencia en la función pública, cuestionó la habitual separación entre salud pública y privada como si se tratara de sistemas contrapuestos y remarcó que los prestadores privados concentran aproximadamente entre el 54 y el 56% de las camas de internación del país y representan, además, una fuente relevante de empleo.
«Es muy importante que digamos de frente a la sociedad que hay que cuidar a las instituciones privadas», sostuvo, y subrayó que la propuesta no parte de una concepción de competencia entre sectores. «La salud pública y el sistema sanitario argentino son fuertes, pero hay que darle más robustez y el sector privado es parte de ese sector», afirmó.
Desde esa perspectiva, consideró necesario generar condiciones que permitan sostener la actividad y preservar la capacidad instalada. «Es un sector que está postergado de la política, está postergado de todo», resumió.
Por su parte, Yedlin también reivindicó el lugar de los prestadores privados dentro del sistema y recordó que «la pandemia ha mostrado claramente que el sistema de salud tiene fortalezas, y esas fortalezas son cuando se integran». En esa línea, fue explícito sobre la necesidad de reconocer el aporte del sector privado: «Está clara su importancia y nadie cree en un sistema solo público argentino» dijo Yedlin y advirtió que es necesario «hacer entender cuáles son los problemas que tiene el sector privado».
Pasivos, moratoria y salida de la emergencia
Uno de los componentes centrales del proyecto es el saneamiento de los pasivos acumulados por los prestadores. Quintar planteó que el sector arrastra una situación financiera que durante años fue abordada mediante medidas extraordinarias y mecanismos transitorios. «Argentina vive del plan B, vive de parche en parche», resumió el diputado y sostuvo que el proyecto «está enmarcado en la salida de la emergencia».
La propuesta contempla una moratoria amplia para regularizar las deudas acumuladas, con un esquema que podría alcanzar los 180 pagos, aunque sus características definitivas todavía se encuentran en negociación. Quintar planteó que el objetivo es permitir que los deudores puedan afrontar sus obligaciones y, al mismo tiempo, recuperar capacidad efectiva de recaudación.
«Hoy estamos cobrando mucho de nada. En realidad no estamos cobrando nada», sostuvo. Según su planteo, resulta más conveniente establecer mecanismos que permitan regularizar las deudas y asegurar el cumplimiento futuro que mantener un esquema en el que se pretende cobrar la totalidad de las obligaciones pero se termina recaudando poco.
El legislador también consideró necesario contemplar algún beneficio para quienes sí cumplieron con sus obligaciones fiscales. «La moratoria tiene que incluir algún beneficio para los contribuyentes cumplidores», señaló.
Yedlin advirtió, en este punto, sobre la proximidad de los vencimientos y el impacto que podría tener la falta de continuidad de las herramientas de emergencia. «El sistema de salud argentino no se sostiene si no es con los privados. Entonces, hay que estar atentos; si llegaran a empezar a quebrar sería un desastre», afirmó.
Para Quintar, el objetivo es que la transición hacia un esquema permanente no termine provocando el cierre de instituciones. «Queremos salir de la emergencia de una vez por todas con soluciones para que pueda ocurrir sin que nadie quiebre», afirmó.
El IVA y la relación con los financiadores
La modificación del régimen de IVA constituye otro de los ejes de la iniciativa. Quintar explicó que el sector viene reclamando desde hace años un mecanismo que permita utilizar de manera más flexible el crédito fiscal. El objetivo es corregir asimetrías y reducir el impacto que la estructura tributaria tiene sobre los costos prestacionales. El diputado señaló que existen distintas alternativas en análisis y que la discusión continúa con el Gobierno.
La reforma tributaria se vincula, además, con una cuestión que los prestadores consideran determinante para su sostenibilidad: la previsibilidad de los pagos. Quintar cuestionó las demoras en auditorías, los débitos preventivos y los retrasos en la conformación de las facturas que, según describió, pueden convertir al prestador en financiador involuntario del sistema.
La propuesta incorpora por eso un régimen de pago oportuno, con un plazo de referencia de entre 30 y 45 días. La idea es que, una vez conformada la factura o transcurrido el período previsto sin observaciones por parte del financiador, pueda adquirir carácter de instrumento de crédito para el prestador.
En este sentido, el diputado planteó que el objetivo es establecer reglas claras para evitar abusos y mejorar la competitividad del sector, sin desconocer la necesidad de controles y auditorías.
Ampliar la discusión
Para Yedlin, el respaldo al proyecto no implica limitar la discusión a la cuestión tributaria. El diputado ubicó la situación financiera de los prestadores dentro de un sistema caracterizado por la fragmentación, las dificultades de rectoría y las desigualdades en el acceso.
También señaló el crecimiento del gasto en medicamentos y nuevas tecnologías como uno de los factores que presionan sobre los recursos disponibles y planteó la necesidad de incorporar mecanismos de evaluación de tecnologías sanitarias, fortalecer la regulación y avanzar hacia una mayor articulación entre los distintos subsectores.
Entre sus propuestas mencionó también una definición más clara de un PMO de alcance universal y mecanismos institucionales que permitan mejorar la coordinación entre financiadores, prestadores, organismos reguladores, universidades y otros actores del sistema.
¿Por qué ahora?
La oportunidad política de la reforma fue otro de los puntos abordados durante la mesa. Quintar evitó afirmar que este sea necesariamente «el momento histórico oportuno», pero vinculó la discusión con el proceso de normalización económica y política impulsado por el Gobierno. «Creo que es donde las políticas del Presidente tratan de normalizar el país y normalizar un país incluye salir de una emergencia de veinte y pico de años», sostuvo.
En ese marco, ubicó el proyecto como parte de un proceso que requiere abandonar las soluciones transitorias. «Hay un gran trabajo del Ministerio de Salud, hay un gran trabajo de muchos de los actores que hoy veo aquí sentados que están transmitiendo las falencias», afirmó.
Quintar también puso el foco en la necesidad de traducir la problemática sanitaria hacia ámbitos donde, según planteó, no siempre existe conocimiento específico del sector. «Hay que comunicar bien, comunicar correctamente y que esa sea la forma de penetrar en el entendimiento de personas extremadamente capaces y técnicas, pero que quizás no conocen el sector salud y, sobre todo, la gravedad del problema», sostuvo.
Para el diputado, el diálogo permitió acercar posiciones. «Hoy hay un gran entendimiento y estamos muy cerca de algunos avances importantes», afirmó.
Yedlin coincidió en la necesidad de abrir esa discusión, aunque advirtió que el tratamiento legislativo será determinante. «Es fundamental que el proyecto se presente y ver qué giros de comisión va a tener el proyecto, ver la pieza final», señaló y planteó que existe una definición que excede al Congreso. «En definitiva, el Poder Ejecutivo va a tener que definir de alguna manera, porque la moratoria está en sus manos y el cambio de régimen de IVA también. Ahí tiene que estar expresada la voluntad política», afirmó.
El Congreso y los tiempos legislativos
La viabilidad del proyecto aparece atravesada por los tiempos del Congreso. Yedlin recordó que iniciativas vinculadas con estos problemas ya habían pasado por la Comisión de Salud sin lograr avanzar hacia la Comisión de Presupuesto y consideró que será determinante conocer el giro de comisiones que tendrá la iniciativa y construir acuerdos entre distintas fuerzas políticas. Además, estarán condicionados por la discusión presupuestaria. «Los tiempos son muy tiranos porque sobre todo de presupuesto, nos va a llevar a una discusión muy importante», señaló Yedlin.
El diputado planteó incluso la posibilidad de que algunos de los temas puedan incorporarse al debate presupuestario. «Quizá la moratoria pudiera entrar en alguno de los artículos del presupuesto, lo mismo que lo del IVA, lo mismo que la exención de Ganancias a médicos por horas extras», afirmó.
Para Yedlin, más allá de la forma legislativa que finalmente adopte cada medida, existe una coincidencia que permite abrir una discusión transversal. «Lo importante es que nos estamos poniendo de acuerdo en ciertas fuerzas políticas en que hay que hacer algo en este tema», sostuvo.
Quintar, por su parte, evitó anticipar una fecha concreta para la presentación del proyecto, aunque manifestó su intención de avanzar. «Si fuese por mí, los hubiese presentado ya», afirmó. Al mismo tiempo, advirtió sobre los tiempos que requiere una reforma de esta magnitud: «Una solución así no se logra de un día para otro». El legislador consideró que están dadas las condiciones para iniciar formalmente el debate y para avanzar.
Yedlin también remarcó que el proyecto deberá atravesar distintas instancias antes de transformarse en ley y consideró que «es un proyecto completo, que va a tener que ir a varias comisiones y que va a requerir reuniones con expertos».
El punto de partida, para Quintar, es la construcción de acuerdos. «Lograr un consenso en este tema sería espectacular», señaló.
En esa misma dirección, el diputado vinculó la reforma con un objetivo económico más amplio: «Queremos que la gente y la Argentina ganen dinero honradamente, que le vaya bien, que el sector invierta y genere mano de obra». Y agregó: «No vamos a tomar una medida que vaya en contra de esa política. Es a lo que venimos a trabajar por la Argentina productiva».
La mesa dejó expuesta una coincidencia política: la situación de los prestadores privados requiere medidas urgentes y el esquema de emergencia no puede prolongarse indefinidamente. El proyecto del oficialismo cuenta con el apoyo de la oposición para avanzar en una propuesta que sea capaz de lograr reformas capaces de sostener al sistema más allá de la emergencia.



